Canción de Primavera

Dudo que sea casualidad que el lanzamiento del nuevo disco haya ocurrido en fechas tan cercanas al equinoccio de Primavera. Es sin lugar a dudas su estación (Atocha aparte) preferida, quizá desde aquella vez que le robaron el mes de Abril o desde el día que descubrió que la Primavera duraba un segundo. En esta ocasión le da la bienvenida en forma de buenas noches, a sabiendas de que el saludo le será correspondido con un "y buena suerte".
"Buenas noches, primavera
Bienvenida al mes de abril
Te esperaba en la escalera del redil"
La aritmética es curiosa en numerosas ocasiones, no sé si alguna vez se habían parado a pensar, que son precisamente nueve los meses que tarda la Primavera en llegar. Es el periodo de gestación del calendario, el tiempo de espera hasta que Marzo da a luz y nos empieza a regalar esos primeros días soleados de paseíto y chaqueta doblada en la mano. A pesar de que el calendario sea común, cierto es que las estaciones no llegan a todos sitios por igual ni al mismo tiempo. De ahí el llamamiento a acercarse al sur, que cuenta con el enorme privilegio de ser el primer anfitrión de tan agradable visita 
"Nueve meses oxidada
En el fondo de un baúl
Si no estás enamorada
Vente al sur"

No hace falta tirar de encuestas para saber que las tardes de Domingo cuentan con mala fama, hasta el propio Joaquín les dedica el título de una canción en este disco, asegurando que acaban mal. Pero aún siendo así, creo que las tardes de los lunes son peores. En las jornadas vespertinas del domingo no es extraño ver los parques llenos de gente, pero es que las de los lunes lo que está a rebosar son los gimnasios.Se suele hablar de que no hay nada más anodino que un domingo sin fútbol; y al mismo tiempo no hay cosa que irrite más al aficionado, que ver cómo el partido de su equipo es empujado a la noche del lunes. Tampoco esos novios que extraña Sabina en los cines irán un lunes, la tarde del domingo también es idónea para esos clásicos momentos.
"Sobran lunes por la tarde
Faltan novios en los cines
Camarero, ponme un par de Dry Martínez"
No falta tampoco en este tema un guiño autobiográfico con aroma a despedida, que es un poco el leitmotiv de "Lo niego todo".  Es significativo leer en el propio disco a Benjamín Prado comentando una confesión de Joaquín dónde asegura que no le importaría que éste fuera su último trabajo. Pero esos guiños siempre tienen un giro final, dónde le pide al árbitro que añade un buen puñado de minutos al descuento. Aquí la petición va dirigida a la primavera, a la que insta a ponerle un par de cuernos al crudo invierno, del que ya sabe como se las gasta cuando aprieta el frío.
"Líbrame del sueño eterno,
Da cuerda al despertador
Ponle cuernos al invierno, por favor"
Pero nuevamente, no sitúa sus años en el invierno, que vendría a ser la puesta de sol definitiva; los coloca en el otoño. Estación en la que todavía nos podemos encontrar con agradables días y donde el Sol quema menos pero aún calienta. Así que, sin prisas, que su bombín todavía se dejará ver por los escenarios de medio mundo. En otro orden de cosas, en su particular técnica de palo y zanahoria con Madrid, esta vez le toca recibir uno de los primeros; y es que la capital no se libra de uno de los malos endémicos de las grandes urbes. ¿Quizá sea culpa de ese vómito de humo de Calle Melancolía?.

"Otoñales van mis años
Por el río Guadalquivir
Maquillando el ceño huraño
De Madrid"
En el epílogo de la canción se nos revela su verdadera naturaleza, aunque ya nos había ido dejando pistas bastante claras, se trata de una canción de amor. Además, en contra de lo que ha sido la tónica general en estos temas de Sabina, dónde rara vez las destinatarias tenían nombre y apellidos, aquí sí lo tiene. La canción finaliza con un contundente "Primavera, novia mía". Y Joaquín la espera en el cine, para ver con ella una de romanos desde la fila de los mancos. 



"Ven a reavivar mi hoguera
Cenicienta de mis días
Buenas noches primavera
Novia mía"

Lágrimas de mármol

Cincuenta y dieciocho son los años que hoy cumple Joaquín Sabina, y en esta ocasión nos ha hecho una invitación global a todos lanzando el segundo single del nuevo disco, "Lágrimas de mármol". A pesar de que nos advierta de que las jaranas ya no son como antaño, la frescura de estas nuevas canciones nos lleva a quedarnos con el segundo operando de la cuenta (50+18). De hecho, si nos atenemos a su último testamento en verso, son justamente dieciocho los años que lleva pensando en recogerse

"El tren de ayer se aleja, el tiempo pasa,
la vida alrededor ya no es tan mía,
desde el observatorio de mi casa
la fiesta se resfría."
Lágrimas de mármol podría contemplarse como una revisión de sus cuarenta y diez, en los que se nos presentaba como un ángel con alas negras. En aquellos años miraba hacia el futuro y, casi proféticamente, barruntaba un fin de fiesta al que se resistía a llegar con todas sus fuerzas. Era como echarse las manos a la cabeza pensando en que su juventud tocaba a su fin (él mismo afirma que la estiró hasta los 50). Ahora hace el viaje cronológicamente inverso y llegados a este punto las manos en la cabeza son para cantar a los cuatro vientos: "¡Sigo vivo, carajo!". 
"Superviviente, sí, ¡maldita sea!,
nunca me cansaré de celebrarlo,
antes de que destruya la marea
las huellas de mis lágrimas de mármol,
si me tocó bailar con la más fea,
viví para cantarlo."
Todos los superhéroes tienen su punto débil, y en el caso de Joaquín su kriptonita particular tiene nombre "Ictus", y si me apuran apellidos, "Nube negra". Cuando una debilidad es tan notoria, se le teme y respeta a partes iguales. No es casualidad por tanto, que Sabina le haya reservado un espacio tanto en estas lágrimas de mármol como en aquella negación a la totalidad. 

"Dejé de hacerle selfies a mi ombligo,
cuando el ictus lanzó su globo sonda,
me duele más la muerte de un amigo
que la que a mí me ronda."

No han sido pocos "los entendidos" que le auguraron una muerte cercana, aplicando la lógica aplastante de sus malos vicios. Pero a esa lógica ha ido escapando sucesivamente la mala salud de hierro
del ubetense.  Cierto es que Joaquín tampoco tenía prisa por reunirse con su amigo Satán, y cambió significativamente la ruta que lo acercaba al infierno por atajos. Como contrapartida a haberla esquivado, ha sido testigo de como varios de sus amigos han tomado ese viaje de "sólo ida". Para ellos no puede tener mayor homenaje que los versos donde asegura dolerle más su pérdida que la propia.
 "Con la imaginación, cuando se atreve,
sigo mordiendo manzanas amargas
pero el futuro es cada vez más breve
y la resaca, larga."
 A pesar de que la lógica del calendario nos lleva a creernos que cada gira será la última, Joaquín mira de reojo a los Rolling Stones y parece decidido a seguir dando batalla. Decía que "Lágrimas de Mármol" se podía dar la mano con "A mis cuarenta y diez", a ello sumo que la presencia de Leiva como productor también se da la mano con la de Alejo Stivel en su momento.
"Acabaré como una puta vieja,
hablando con mis gatos"
Los gatos tienen un papel nada desdeñable en el universo sabinero, basta con echar un vistazo a los dibujos que publicó bajo el nombre de Garagatos. Hay un felino que tiene especial protagonismo, y que fue bautizado con el nombre del Rey (si sus apuestas estaban entre Juan Carlos o Felipe, olvídense, el rey es Elvis). 


Por último, hay que poner en valor también la calidad del videoclip que acompaña a la canción. Un vídeo muy original que se sirve de la ciudad de Madrid para sobre impresionar la letra de la canción. Una visita musical por la ciudad invivible pero insustituible que acogió al niño de provincias hace varias décadas ya. Seguramente reconozcáis muchos lugares de la ciudad en el vídeo, yo me quedo con el minuto 2:07 (en los azulejos de ese bar de Madrid se lee "Vinos de Valdepeñas"). 

Lo niego todo



Ocho años han pasado desde el último disco en solitario de Sabina, y cuatro desde la última vez que escribí una entrada en este blog. "Lo niego todo" ha supuesto una sacudida importante en la parroquia Sabinera en general, y para mí en particular la perfecta ocasión de retomar este blog, que amenazaba en convertirse en un viejo álbum de recuerdos. Sentarme de nuevo a escribir ha sido como retomar el contacto con alguien que llevas mucho tiempo sin ver, y a los cinco minutos ya estáis charlando con la misma complicidad de siempre. Bueno, hechas las breves pero necesarias presentaciones, "decíamos ayer..."
Ni ángel con alas negras,
ni profeta del vicio
ni héroe en las barricadas
ni ocupa, ni esquirol
ni rey de los suburbios
ni flor del precipicio
ni cantante de orquesta
ni el Dylan español
Esta canción está plagada de referencias muy visuales (el videoclip las potencia más si cabe) y guiños a la trayectoria del flaco. Pero no son guiños al uso, se trata de desmontar por completo al mito del canalla del bombín. No espera mucho para dejar claras sus intenciones, en los dos primeros versos se desprende de su traje más célebre (las alas negras con las que volaba a ras de suelo durante 19 días y 500 noches) y de esos vicios cuyas advertencias ignoraba desde que le decían ¡Eh Sabina!.
Me echaron de los bares
que usaba de oficina
y una venus latina
me dio la extremaunción.
Es posible que a fuerza de repetirlo durante los últimos años, Joaquín nos hubiera convencido de que había consumado su idea de empezar a pensar en recogerse, de sentar la cabeza. Pues no, ese monaguillo que esperaba que un día le diera la extremaunción, se tornó en una venus peruana y su penitencia consistió en abandonar los bares. Aunque no del todo, porque hay algunos bares se han quedado para siempre abierto en sus canciones. El bar del otro verano, dónde una vez le dieron las diez y las once. Ese bar cuyo nombre fue todo un acierto, "El Templo del Morbo" dónde el Sol se metía a las siete en la cuna. En resumen, esos bares que ya no cierra, y esos excesos que ya no hace; pero que quedaron bien documentados en servilletas que a la postre se convirtieron en canciones.
El tiburón de Hacienda
confiscador de bienes
me ha cerrado la tienda,
me ha robado el mes de abril.
Si es para hacerme daño
sé lo que me conviene
he defraudado a todos,
empezando por mi.

En este viaje auto-guiado a lo largo de la vida de Joaquín, no deja pasar por alto alguno de los momentos más crudos. No se olvida del episodio de Hacienda, a quien recuerda que si alguien sabe como hacerle daño, es él mismo. Por eso en el clip aparece también una nube negra, que gira amenazante colgando del techo del escenario. Precisamente el escenario es uno de sus mejores vicios, lo sigue necesitando, temiendo y respetando tanto como aquella vez que Tola bajó la escalera del sótano de La Mandrágora.
Ni soy un libro abierto
ni quien tu te imaginas
lloro con las más cursis
películas de amor
Tendemos a pensar que todas las letras de las canciones son autobiográficas, en cierto modo nos gusta creerlo aunque la versión oficial desmienta algunos pasajes. Estamos tan seguros que el menor de los tres chicos, de los que vinieron a atracarle en los 80, ya estará rondando la cincuentena; y que el más alto de los tres ya ha cumplido íntegra su condena. Sabina sigue cumpliendo su pacto de caballeros y les concede unos segundos en el videoclip. Sabina nos vuelve a negar en esta ocasión haber sido un libro abierto, para ello no duda en presentarnos a Joaquín Ramón, el señor que llora con las películas de sobremesa un domingo por la tarde.


Lo niego todo
aquellos polvos y estos lodos,
lo niego todo
incluso la verdad

El caso es que hemos visto a tantos Joaquines diferentes, y la progresiva rotura de su voz facilita mucho más esa clasificación por décadas, que cada uno de nosotros tenemos una versión preferida. Precisamente ése es el hilo conductor del videoclip de la canción, un casting de Sabinas donde la horquilla está entre los 30 y los 67 años. Hago un hincapié especial en el videoclip, porque ha sido la guinda perfecta para esta canción del Renacimiento Ubetense. Hay infinidad de detalles, amigos y referencias que potencian mucho más la ya de por sí poderosa letra del tema. La tercera viga maestra de esta producción corre a cargo de Leiva, que confirma las buenas sensaciones que ya comprobamos cuando participó en Vinagre y Rosas.

La leyenda del suicida
y la del bala perdida
la del santo beodo
si me cuentas mi vida,
lo niego todo.
Resumiendo, nos sigue emocionando que Joaquín Sabina nos cuente y nos cante su vida. Sus benditos malditos y sus malditos benditos episodios. Y si hay que negarlo todo, no sería el primero en hacerlo. Es más, todavía puede hacerlo otras dos veces para igualar a San Pedro, antes de que lo llame por su nombre y al que quizá no quiera contestar.


La canción más hermosa del mundo



A priori puede sonar un tanto pretencioso el título de este tema, “la canción más hermosa del mundo”; pero la historia que nos cuenta es bastante humilde a la par que sincera. Se trata de una de esas canciones que podríamos meter en el saco de las “autobiográficas” de Joaquín. Hace un recorrido, bastante iconográfico, de multitud de elementos que han ido marcando su dilatada carrera.


"Yo tenía un botón sin ojal, un gusano de seda,
medio par de zapatos de clown y un alma en almoneda,
una hispano olivetti con caries, un tren con retraso,
un carné del Atleti, una cara de culo de vaso, 

un colegio de pago, un compás, una mesa camilla,
una nuez, o bocado de Adán, menos una costilla,
una bici diabética, un cúmulo, un cirro, una estrato,
un camello del rey Baltasar, una gata sin gato,"


Se suele decir que justo antes de morir, tu vida pasa ante tus ojos.  Si esto lo lleváramos al terreno musical, esta canción hace lo propio. Tampoco es necesario llevarlo al extremo de estar a punto de
llegar al barrio de los quietos. Hay más situaciones cotidianas en que esto puede suceder. Basta con revisar armarios, cajones o trasteros para que,  al encontrar algún objeto que llevabas bastantes años sin ver te vengan a la memoria infinidad de recuerdos.

"mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero,
mi Cantinflas, mi Bola de Nieve, mis tres Mosqueteros,
mi Tintín, mi yo-yo, mi azulete, mi siete de copas,
el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa. 


Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera,
una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera,
no sabía que la primavera duraba un segundo,
yo quería escribir la canción más hermosa del mundo."

Algo parecido ocurre cuando en la televisión echan alguna película antigua, de las de la época del VHS, y pese a que nos sabemos hasta los diálogos no nos levantamos del sofá hasta que termina.  Y es que no sólo es la película lo que estás reviviendo, es también cada una de las circunstancias y las personas que rodeaban en todos esos visionados. En este repaso biográfico, también hay cabida para alguna que otra decepción que te marca para el resto de tus días; sobre todo aquellas que te demuestran que la primavera apenas dura un segundo.  


"Frente al cabo de poca esperanza arrié mi bandera,
si me pierdo de vista esperadme en la lista de espera,
heredé una botella de ron de un clochard moribundo,
olvidé la lección a la vuelta de un coma profundo."


Esto enlaza directamente con esa bandera que Joaquín dice arriar, frente al cabo de poca esperanza. Y es que hay veces que un cúmulo de infortunios, te pueden abocar a perder lo que normalmente se
hace en último lugar. Pero al mismo tiempo, con bastante frecuencia suele aparecer un botón de reinicio, incluso a la vuelta de un coma profundo.


"Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera,
al padrino que me apadrinó en la legión extranjera,
a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante,
a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante, 

al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha,
a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha,
mariposas que cazan en sueños los niños con granos
cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos."


Ahora más que nunca vuelven a ser necesarios esos padrinos en las legiones extranjeras, para todos esos emigrantes del siglo XXI, que pese a cambiar la maleta de madera por una samsonite, y la gallina y el botijo por el Iphone y el Ipad; siguen rascándose el cogote y mirando hacia el cielo con la boca abierta cuando pisan nuevos territorios.  Tampoco viene mal contar con una chupa de cota de mallas que te amortigüe algún que otro golpe.  Y no es menos cierto que algunas de esas mariposas que Sabina dice cazar cuando se es imberbe, se logran cazar finalmente cuando la barba irrumpe al mismo ritmo que las entradas.  


"Nunca pude cantar de un tirón
la canción de las babas del mar, del relámpago en vena,
de las lágrimas para llorar cuando valga la pena,
de la página encinta en el vientre de un bloc trotamundos,
de la gota de tinta en el himno de los iracundos.
Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo."


Más de uno pagaría por tener una sola página de ese bloc trotamundos,  en el que Joaquín ha ido anotando cada verso que después se convertirían en canciones memorables. Termina diciendo que él quería escribir la canción más hermosa del mundo.  Yo creo que si no lo ha conseguido ya, lo ha rozado con la yema de los dedos. El problema ahora es decidir cuál de ellas podría llevarse tal galardón.  Yo no sería capaz de hacerlo, ni siquiera puedo elegir solo una como mi canción preferida. 


Sabina y CIA: La flor de la canela

No se trata de la primera vez que vemos a Sabina junto a Maria Dolores Pradera, bien sea sobre un escenario, bien sea en algún disco. En esta ocasión el flaco de Úbeda participa en el último disco de la madrileña, en el cual se ha rodeado de varias voces reconocidas, para rememorar sus éxitos más conocidos.

Con Joaquín cantan el tema "La flor de la Canela", un tema que sirve de homenaje para un país de vital importancia en la vida de Sabina "el Perú". El mismo asegura que esta canción debería ser poco menos que el himno nacional de aquel país.

María Dolores siempre ha destacado por difundir grandes temas de la canción latinoamericana. Este en concreto es de la peruana Chabuca Granda, así que creo que no hay dos mejores voces para interpretarlo como las de Sabina (con su Rosa de Lima) y Pradera.


Sol forastero

Hoy justo hace un mes que me marché del país en busca de un futuro mejor, y por esas mismas fechas salía a la luz el nuevo disco de Miguel Bosé "Papitwo" en el que no ha querido faltar Sabina. Seguramente os estaréis preguntando, que relación tiene una cosa con la otra, pues sencillamente que la canción escogida por Miguel y Joaquín es "Sol forastero".

Ese sol forastero que cada vez está alumbrando a más y más españoles, que han repetido los pasos que dieron dos generaciones anteriores. Cambiando la maleta de madera por la Samsonite de plástico duro y la boina por el smartphone. En esas me he visto yo, y ahora estoy escribiendo esto bajo un sol muy forastero; tanto que apenas asoma un rato y calienta más bien poco. 

Por si fueran pocas las coincidencias, la canción hace mención de California. Que fue justamente mi primer destino en este largo viaje. Aunque he dicho que ahora no llevamos la boina como nuestros antepasados, debo confesar que los primeros días actuaba como tal, mirando con la boca abierta los rascacielos de San Francisco.

Dejando a los yankees a un lado, en la canción también menciona un cielo negro; el de Dublín, negro todavía no es, pero del gris tampoco es fácil sacarlo. Son varios los conceptos que se mencionan en la canción y que todo aquel que cruza las fronteras ibéricas rápidamente se encuentra. Sin duda alguna, una mezcla de pros y contras. Porque en eso se pueden resumir decisiones de este tipo, mezclar ilusión y melancolía, oportunidades y renuncias, beneficios y sacrificios.

Mientras el sol patrio siga empeñándose en asfixiarnos, tendremos que buscar cobijo en alguno de estos soles forasteros que brindan oportunidades a "generaciones perdidas".

Reír como llora Chavela

Ayer nos dejó Chavela Vargas a los 93 años de edad, se apagó la voz de rayo de luna llena de esta gata valiente de piel de tigre. Esta mexicana de adopción, ocupa un lugar preferente dentro de la vida de Joaquín Sabina; y gracias a ella tenemos dos canciones inmensas como son "Por el Boulevard de los sueños rotos" y "Noches de boda". Chavela tenía bastante cosas en común con Joaquín, su afición al alcohol y a las mujeres así como la voz rota; son algunas de sus mayores señas de identidad.

No se ha hecho esperar la reacción de Sabina a tan sentida pérdida, y ha mandado un no menos sentido pésame ante la pérdida de aquella mujer que lo dejó para siempre sin tequila "del bueno". Esperemos que, tal y como rezaba "Noches de boda", el fin le haya pillado bailando.

“Andaba dibujando en un cuadernito, una costumbre que recién adquirí, cuando vi por la televisión, encendida sin sonido, la imagen de Chavela. Di voz al aparato. Se nos fue, escuché. Y me cogió un llanto irreparable. Lo que nunca me había sucedido. Siempre me culpé por no ser capaz de llorar con la muerte de mis padres, pero esta vez me venció el desconsuelo. Yo nunca me tomé copas con mis ídolos: Bob Dylan, Leonard Cohen o Brassens. Y sí, con Chavela, con la que he cantado, nos hemos abrazado y reído hasta hartarnos. Todas esas veces cuentan y contarán siempre entre las más grandes cosas que me han sucedido en la vida.

Será difícil, por ejemplo, olvidar cómo la conocí. Fue una noche de hace unos veinte años, en Madrid, en la sala Morasol. Dijo: “Yo vivo en el bulevar de los sueños rotos”. Y yo tuve que escribirle una canción con esa frase. Ya se había recuperado de su alcoholismo. Calculaba que había bebido algo así como 1,8 millones de botellas de tequila y solía decirme cuando me veía beberlo a mí: “Joaquín, ese tequila tuyo es muy malo; el bueno de verdad ya nos lo bebimos José Alfredo Jiménez y yo”. Al conocer la triste noticia, que todos veníamos anticipando, he sentido la necesidad de bajar al bar a tomar uno a su salud, aunque el brebaje sin ella siempre será de los malos.

Aquella primera vez, pedí a Pedro Almodóvar que nos presentara. Al acercarme, escuché cómo él le contaba quién era yo, pues Chavela no tenía la menor idea. “La admiro desde niño”, le dije. “Yo también le admiro mucho a usted”, contestó. Ante la mentira, exclamé. “Vete a la mierda”. Nos fundimos en un largo abrazo del que nunca nos libramos hasta ayer mismo, incluso aunque no pudiéramos vernos en su última visita a España, un viaje que quizá no debió hacer, pues no estaba en condiciones. Entonces, yo estaba de gira y a ella la ingresaron en un hospital.

Con su desaparición, se pierde una manera de cantar llorando, un quejío inigualable, una expresividad fuera de lo común. Unos cojones y unos ovarios nunca vistos en la música popular desde la muerte del bandoneonista Ricardo Goyeneche. Ella no vendía una voz, vendía un estilo. Era una maestra en perder la primera al tiempo que ganaba lo segundo. Algo en lo que yo, sin duda, tengo mucho que aprender. En estos momentos de pérdida me digo: ¡Quién pudiera reír como llora Chavela! Y recuerdo algo estas palabras de Almodóvar: “Desde Jesucristo, nadie ha abierto los brazos como ella
Joaquín Sabina.

Su primo el Nano VI: Algo Personal

Existen algunas canciones a las que el paso del tiempo no les sienta demasiado bien,  hay otras que acaban por ser inmortales y también se da el caso de aquellas que hoy en día tienen un significado mucho mayor al que tuvieron cuando fueron concebidas. Personalmente, creo que este es el caso de "Algo personal", una canción que Serrat escribió en 1983 y que seguramente a más de uno se le haya venido a la cabeza en los últimos meses. 

"Probablemente en su pueblo se les recordará
como cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.


Probablemente que todo eso debe ser verdad,
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quién sirven cuando alzan las banderas."

El Nano retrata a la perfección a toda esa casta política que nos (des)gobierna, que durante la campaña ponen cara de no haber roto nunca un plato; pero raro es el que se marcha de su cargo sin haberse cargado alguna que otra vajilla.  Se plantea la duda de a quien sirven estos señores, cada vez queda más claro que a los intereses de la sociedad no. Yo iría un paso más allá en la cuestión y directamente preguntaría ¿sirven?. 

"Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,

viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato."

Son verdaderos especialistas en adornar sus discursos, y dar una cantidad ingente de rodeos a la hora de explicar sus medidas; creyendo quizás que la gente es tonta y dirá amén a todo sin rechistar. Afortunadamente cada vez son más los que no comulgan con ruedas de molino y levantan la voz. Aunque ellos ya se cuidan bien de rodearse y cubrirse las espaldas para poder hacer y deshacer a su antojo. La mentira, algo considerado gravísimo en el mundo anglosajón, ha pasado a convertirse en un recurso más en su día a día. Otra afición que tienen es la de poner placas en todos los edificios que inauguran, para que su nombre pase a la posteridad. Resulta curioso ver como el nombre de muchos políticos están en las puertas de escuelas y hospitales, esos mismos que ahora están desmantelando poco a poco. 

"Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.

Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,

juegan con cosas que no tienen repuesto
y la culpa es del otro si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal."

"Habéis vivido por encima de vuestras posibilidades", esta es la frase de moda en los últimos tiempos que nos repiten una y otra vez. Tienen la poca decencia de culparnos de todo despilfarro, cuando en realidad los que han tirado (cuando no robado) millones y millones han sido ellos. Han jugado durante mucho tiempo al estúpido juego de ver quien la tiene más grande, y ahora el tamaño que medimos es el de la deuda que dejan. 

"Y como quien en la cosa, nada tiene que perder.
Pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer
nos ponen la pistola en la cabeza.

Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar

van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes."

La rotura de promesas ya a nadie sorprende, y por eso no se preocupan demasiado en disimularlo. Se jactan de gobernar con mano de hierro, y de no temblarles el pulso a la hora de tomar medidas "difíciles"; pero al mismo tiempo se bajan los pantalones frente a los poderosos. Caso aparte es el bochornoso comportamiento que tienen entre ellos cada vez que asisten a un debate, donde el "y tu más" es el leitmotiv de cada una de sus intervenciones. 

"No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños.
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal."

Cada vez más confunden cual es el rol que deben desempeñar, y pasan con demasiada frecuencia de dirigentes a propietarios de un país. Olvidan fácilmente que en el mundo hay niños...o niñas (figura muy recurrente cuando lanzan sus proclamas en las elecciones). Joan Manuel decía que entre esos tipos y él había algo personal, creo que a medida que pasa el tiempo somos más los que nos unimos a su causa porque "entre esos tipos y nosotros hay algo cada vez más personal".

Sabina Versionado XX

En los próximos días verá la luz un nuevo disco homenaje a Joaquín Sabina, titulado "De purísima y oro". En esta ocasión los protagonistas son un nutrido grupo de artistas flamencos. Desde hace unas semanas, hemos tenido acceso al primer single del citado álbum. Se trata de una versión de la celebérrima "Y sin embargo" a cargo de Antonio Carmona.

No se trata de la primera vez que vemos juntos a Sabina y a Carmona, de hecho a través de una de sus grandes pasiones, el Atlético de Madrid, ya los pudimos disfrutar en la grabación del himno elaborado con motivo del centenario colchonero. En esta ocasión el que fuera voz de Ketama, se lanza a versionar uno de los temas más coreados por los sabineros en sus conciertos. Sin embargo, y nunca mejor dicho, Antonio le incorpora un ritmo totalmente diferente a la canción; llevándosela a su terreno, el flamenco. 

Debo reconocer que el resultado ha sido más que satisfactorio, el traje flamenco le sienta bastante bien a muchos temas de Joaquín. Espero que ocurra lo mismo con el resto de artistas que intervienen en el álbum, donde podemos encontrar a José Mercé, Pitingo, Niña Pastori... Probablemente habrá detractores y puristas a los que no les guste nada ver como sus temas clásicos se transforman. Personalmente, como ya he comentado en más de una ocasión, me suelen gustar bastante las versiones (aunque también hay excepciones, no todo vale ni puede valer). Para ello, recomiendo no escucharlas con los oídos estrechos.

Sabina y CIA XVIII: Azul Sabina

Recientemente Juanes ha grabado un "Unplugged", rodeándose de varios de los mejores artistas del panorama musical, encontrándose Joaquín Sabina entre ellos. Juntos interpretan "Azul", un tema inédito que se incluye en este directo del colombiano. En el vídeo de la canción, se comprueba rápidamente la enorme admiración que Juanes siente por Joaquín, maestro para una infinidad de artistas.

"Azul Sabina" es un blues, género al que Sabina suele recurrir con bastante asiduidad en sus discos, y en el que los dos artistas latinos se han complementado bastante bien. Por otra parte, el acompañamiento musical de la canción es muy del estilo "orquesta del Titanic", cello incluído. Si a esto le unimos el decorado del escenario se crea un ambiente muy propicio para esta canción. 

"Atrás, duele mirar atrás
paisa, te acuerdas:
cada vez que pierdas
date cuerda y vuelve a empezar,
no seas una estatua de sal."

Un tema optimista y vitalista, de los que estamos bastante ávidos últimamente. Hartos ya de mirar hacia atrás para buscar culpables, o recordar los buenos tiempos cuya vuelta damos por imposible. De nada sirve eso, más que para convertirte en estatua de sal y quedarte anclado para la posteridad. Después de una caída es obligatorio levantarse y sacudirse el polvo con la mayor dignidad posible.

"Acuérdate de olvidarte de mi
(nunca de mí)
no dejes que te oxide el porvenir
(el porvenir)
no cuentes cuentas del rosario
de un corsario sin pedigree
no digas que no, porque sí."

La producción de la canción ha corrido a cargo de Juanes, Sabina y de Juan Luis Guerra. En ella podemos ver claras referencias a personajes que Sabina siempre tiene en su imaginario (Peter Pan, Robinson...). Así mismo, deja uno de estos versos que rápidamente se te quedan en la cabeza y a la tercera vez que la escuchas ya comienzas a canturrearla. 

"No digas que no, porque sí"


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