Sabina Versiona VI

Hace escasos días Joaquín Sabina culminó su periplo por el continente americano dando una serie de conciertos en México. El país azteca ocupa un lugar muy importante en el corazón del ubetense, así como dos de sus mayores exponentes musicales, Chavela Vargas y José Alfredo Jiménez (ambos presentes en Por el Boulevard de los Sueños Rotos). 

De éste último comentó en una ocasión que llegó a su vida de forma brutal, valorando sus canciones como las más populares y las más callejeras que jamás había escuchado. He recogido algunas de las declaraciones de Joaquín acerca del mexicano, para dar fe de la enorme estima que le tiene.
"Yo lo amaba sin haberme dado cuenta de que además tenía unos versos impresionantes, no sabía si la música era suya. No creo que haya otro caso en el mundo que encarne más, por encima de las diferencias de clase ni de generaciones, el alma de un país. Sin José Alfredo, México, al menos el que yo amo, sería menos México. Y luego está la parte de su tremenda intuición; versos como `Cuántas luces dejaste encendidas, yo no sé cómo voy a apagarlas`. Ese verso le echa un pulso a Mallarmé o a quien quieras"


"Hemos hecho una gira con Chavela Vargas en el aniversario de José Alfredo, y cuando lo nombré todo mundo me preguntaba quién era. Y yo les dije lo mismo que me pasó a mí, que lo sabían sin saber que lo sabían. Desde niño había oído diez canciones de José Alfredo porque las cantaban los borrachos de mi pueblo, igual que los borrachos de aquí. Las cantábamos, pero nadie sabía cómo se llamaba. Cuando la gente pregunta quién es José Alfredo, les digo: `Es el autor de 20 canciones que tú te sabes de memoria`. Cuando llegué a México me di cuenta de que seguía vivísimo, y no sólo eso, no podías librarte de él a donde fueras"

Por esa razón no es extraño verle interpretar algunos temas del mexicano en sus conciertos, uno de ellos es éste, titulado "Llegó borracho el borracho". 

Dos pájaros

Hace un par de meses, y gracias a un comentario que PPK  me dejó en la entrada de "A la sombra de un león", descubrí que había una canción de Serrat, "De cartón piedra" que compartía muchas cosas con la de Sabina. Ahora que están los dos elaborando un disco a cuatro manos, resulta sorprendente comprobar que desde hace mucho tiempo ya existían lazos invisibles que unían a estos dos pájaros.

El mensaje de las dos canciones es muy similar, la historia de un loco que se enamora de una mujer inalcanzable a ojos del resto de la gente "normal". El loco de Sabina se enamora de la Diosa Cibeles, mientras que el de Serrat lo hace de un maniquí de un escaparate. Podría verse también la de Sabina una continuación de la historia que arranca en la canción de Serrat, ya que su personaje acaba dando con sus huesos en un psiquiátrico y el de Sabina comienza su andadura escapándose del mismo. 

En las dos historias se pone de manifiesto el tremendo afecto que el loco siente por su dama, y las locuras que es capaz de hacer con tal de conseguirla. Por escasos momentos alcanza su objetivo y se hace notoria su felicidad más absoluta; pero poco después esta historia acaba lejos de ser redonda, devolviéndonos de un plumazo a la cruda e injusta realidad.

El ritmo de la canción de Serrat es mucho más endiablado, mientras que el de Sabina es más sosegado. Seguramente la Diosa Cibeles exigía una melodía mucho más clásica, con un acompañamiento de piano exquisito, además de una colaboración femenina para darle mayor realismo a la historia. De esto último se encargó Ana Belén, haciendo del directo de esta canción una pequeña obra teatral en mitad de un concierto. Son diferentes formas de transmitir el mismo mensaje, distintos recursos musicales y literarios para leernos un cuento con el mismo final. 

A continuación os dejo los vídeos de sendas canciones para que juzguéis vosotros mismos.


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