Sabina y CIA VI

En esta ocasión voy a hablaros de un relación muy especial de Joaquín Sabina con otro artista. Se trata del grupo  Los Secretos y de Enrique Urquijo en particular. Recientemente Joaquín participó en un concierto especial titulado “Gracias por elegirme”, cantando la canción “Por el boulevard de los sueños rotos”. 

Mucho antes de todo esto ocurrió algo que es muy poco usual en el panorama musical. Dos artistas independientes que comparten una parte importante de una canción, pero que la hacen cada uno por separado. Esta fusión la podemos encontrar en “Y nos dieron las diez” de Sabina y “Ojos de Gata” de Los Secretos. La relación de Joaquín y Enrique era tan íntima que llegaron a comenzar a escribir una canción al alimón, de ahí que el comienzo de ambas sea idéntico. Pero luego, cada uno decidió tomar su camino y las canción original se transformó en dos. Es como esas actividades que te ponían en el colegio, en las que te daban la primera frase y tu tenías que completar la historia. Pues algo de esto sucedió, cada uno con su estilo, sus vivencias y sus musas culminó una historia que comenzaba en un pueblo con mar. 

Para mí, resulta asombroso ver como algo de esto ha pudo pasar sin mayor polémica. Ahora eso sería impensable, estamos en unos años donde los derechos de autor se utilizan como arma arrojadiza. Donde se persigue no conceder ni un milímetro siempre que haya una ley cuya interpretación te permita sacar hasta el último céntimo.

Supongo que será una debilidad mía esto de las colaboraciones. En la mayoría de los casos, dos artistas que son buenos por separado, cuando se juntan nos regalan archivos sonoros impagables. Afortunadamente, en los últimos años estamos viendo como cada vez son más receptivos a esto y son numerosas las colaboraciones mutuas. Especialmente me gusta cuando lo hacen en directo, fuera de un estudio donde todo es más natural y más espontáneo.

Termino con una frase que Joaquín dijo sobre Enrique Urquijo 
“No conozco a nadie que no lo quisiera... Él era el único que no se quería".

Doble vida

Uno de los aspectos que a mí personalmente más me gustan de las canciones de Sabina, es lo fielmente que reflejan muchos aspectos de nuestra sociedad. Más concretamente lo bien que describe ciertos estereotipos que retratan a mucha gente. Normalmente, los protagonistas de sus letras suelen ser perdedores, personajes bohemios, gente entrañable que hace del fracaso un compañero inseparable en su bagaje por la vida. Sin embargo, hay otros muchas personas que tienen una fachada impecable, una carta de presentación que muchos quisieran para sí mismos, el espejo donde todo el mundo debería mirarse. Pero muchas veces no son más que eso, un espejo, una fachada, algo que cuando quitas descubres que no hay nada detrás, o en el peor de los casos, hay algo que nadie debería ver.

Esta canción refleja como nadie a esas personas, centrándose en un matrimonio. La puesta en escena de ambos es lo mejor de la canción, en un par de versos te haces con la imagen que él quiere mostrarte de ellos. Haciendo caso omiso a las normas de cortesía, comenzamos con el caballero.

“El juez justo y severo
cada noche devuelve la toga
y la ley al baúl
y en la barra del “Ángel Azul”,
con un Chivas con hielo,
se desfoga
sobando a la Chelo,
al compás
de un play back
de Quintero,
León y Quiroga.

El juez justo y severo,
al ritmo pegajoso de un bolero
en la ciudad prohibida,
olvida su disfraz de caballero…
lleva una doble vida.”

Tenemos ante nosotros a un hombre cuya profesión es una de las más respetadas y valoradas de este país (Garzón mediante). Un hombre imparcial que tiene la potestad de elegir entre el bien y el mal, y aplicar los más severos correctivos a aquellos que lo merezcan (o no sepan ocultar bien sus crímenes). Responde al perfil de perfecto caballero, recto y cabal. Sin embargo, como todo hijo de vecino tiene sus bajas y ocultas pasiones. Por la noche comparte barra, copas y cama con muchas de esas personas que quizá no se librarían de una buena condena en alguna de sus veredictos. Bueno, una vez que hemos descrito al cabeza de familia pasemos con su distinguida señora.

“Su discreta señora,
cada lunes alterno decora
la frente del juez
en un dúplex de Alberto Alcocer
con un Rambo de esos
que amortizan por horas los besos
y saben hacer
que una dama cometa un exceso.

Su discreta señora,
furtiva, repintada y pecadora,
en la ciudad prohibida,
se empolva la nariz hasta la aurora…
lleva una doble vida.”

Lean detenidamente la primera estrofa, no se puede decir de manera más clara y a la vez más artística, que su mujer le pone los cuernos con un puto de lujo. Supongo que los eufemismos son el pan de cada día de este tipo de gente, no llamar a las cosas por su nombre. Tampoco es algo que nos sorprenda a la mayoría, quizá influenciados por lo que vemos en las pantallas de los cines. El estereotipo de la mujer del ricachón que, cansada de tenerlo todo y sólo preocuparse por como matar el tiempo; decide irse por el lado oscuro y probar cosas prohibidas. Eso sí, sin perder un ápice de la clase que se les presupone, siempre renegarán de esa chusma que se droga y defenderán a capa y espada los valores más tradicionales de la familia. Al igual que en los combates de boxeo, una vez presentados a los dos protagonistas, sólo queda verlos juntos en acción.
"Hoy, por falta de pruebas, la corte absolvió
-confirma el ABC-
al que blanqueaba
en el “Angel Azul”
las sábanas del juez,
al que financió
el visón
que se quita doña Inés:
“date prisa Tarzán
que la sangre me arde
y no puedo llegar tarde
a la…"
Lo primero que hace Sabina es poner sobre la mesa un tema escabroso para todos aquellos que se hacen llamar trabajadores de la ley. La sociedad siempre se escandaliza cuando salen a la luz delitos de corrupción cometidos por altos cargos políticos. Gente que ha sabido vender tan bien su imagen, que aún cometiendo delitos, siempre gozan de un trato más favorable en diversos aspectos. Tendemos a asociar a los delincuentes con gente de bajo nivel, nula cultura, pocos escrúpulo; que no estamos preparados para ver como se sientan en los banquillos gente que, a excepción de la falta de escrúpulos, poco tienen en común con los anteriores. De un tiempo a esta parte, ha ido siendo cada vez más frecuente ver trajes de Emidio Tucci en los Juzgados qué chándals del rastro.
cena de matrimonios”.
Doña Inés dice
“¿Quieres Antonio
servir el champán
en el living?”
“Hoy voy a brindar
-tercia su señoría-
por aquel violador de Entrevías
¿te acuerdas mi amor?
Le han caído
veinte años y un día”.

Continuamos con el día a día de este par de dos. Los dos viven tan bien entre las mentiras que acaban por creérselas ellos mismos. Lo más gracioso, es que pretenden que nosotros también lo hagamos. Viven en su burbuja particular, llena de lujos y de gente que les recuerda constantemente lo maravillosos que son. Sin embargo, su burbuja, al igual que todas, es muy frágil y siempre está expuesta a que algo la pinche. Y, amigos míos, cuando eso sucede todo se desploma como un castillo de naipes. Y entonces las mentiras piadosas sufren una metamorfosis que las convierte en verdades como puños. Supongo que es el precio que deben pagar por ello, nada es tan maravilloso como parece, cualquier contrato de oro tiene su letra pequeña.

“El santo matrimonio
que venden doña Inés y don Antonio,
en la ciudad prohibida,
pone una vela a Dios y otra al demonio,
¡lleva una doble vida!”

Aunque sea pseudo-desconocida para el gran público-ya que apareció publicada en el disco Diario de un Peatón-esta canción es una de las que más me gustan de Sabina,. Será porque me mosquea sobremanera la gente que basa su vida en “aparentar” ser lo que no es, en cambiar de manera camaleónica su forma de comportarse en función de quien tengan delante; y lo peor de todo, en pretender que tú te creas todo eso aún cuando esté clarísimo que mienten.

Sabina Versionado IX

Sabina siempre ha estado íntimamente ligado a las mujeres, y seguramente gracias a ellas tenemos un gran repertorio de canciones de desamor. Dentro del mundo de la música también ha tenido muchas relaciones prolíficas con ellas, y la protagonista de esta entrada da buena fe de ello. Se trata de María Jiménez. 

La canción que protagoniza la entrada es “Con dos camas vacías” y la podemos encontrar en el recopilatorio “Entre todas las mujeres”. No obstante, esta no es la única letra de Sabina que podemos escuchar en la voz de María. Joaquín siempre le ha cedido muchas de sus letras para que las interprete con su peculiar estilo. Y es eso lo que más caracteriza a María Jiménez, su peculiaridad. Podrá gustar más o menos, pero es innegable que su estilo es inimitable. Ahora mismo, se me vienen a la mente esos trajes tan extravagantes que acostumbra a lucir en sus conciertos, o incluso en sus programas de televisión (en Canal Sur ha sido un rostro muy reconocible). 

En esta versión también aparece el propio Sabina en la parte final de la canción haciendo los coros y cantando unos cuantos versos. Supongo que entre los dos comparten tantas cosas que hay una complicidad entre ellos que se palpa en esta canción. Joaquín Sabina en más de una ocasión ha comentado que “María canta con el coño”. Ante esas palabras, yo poco más tengo que añadir. Disfruten de la canción. 

Motivos de un sentimiento

Sabina y el deporte de nunca han sido dos términos que hayan ido muy ligados, sin embargo, el fútbol siempre ha estado presente en su vida y en algunas de sus canciones. Como no podía ser de otra forma, Sabina es colchonero, quizá sea el club cuya idiosincrasia  más le pega. Su amor por Argentina también le hace ser hincha de Boca Juniors, club al que le dedicó la canción Dieguitos y Mafaldas. Sin embargo, todo esto no le impide ser buen amigo de Jorge Valdano o Guti, dos ilustres madridistas que han aparecido en la discografía de Sabina. El primero, con su “Tango a Valdano” y el segundo haciendo los coros de “Tiramisú de limón”. Pero bueno, ahora el tema que nos toca es el club de la ribera del Manzanares. Aprovecho que ahora se encuentra en el mejor momento de su más reciente historia, para hablar del himno del centenario que corrió a cargo del flaco hace unos años.
"Aquí me pongo a contar
motivos de un sentimiento
que no se puede explicar.
Y eso que no doy el tipo
de hincha rapado y violento
pero que gane mi equipo.”
Hace unos años el Atlético de Madrid se desmarcó con un anuncio legendario en su campaña de captación de abonados. Salía un padre con su hijo en el coche, y el niño le preguntaba “Papá, ¿Por qué somos del Atleti?”. Todavía hoy nadie tiene una respuesta convincente para esa pregunta. Es un club al que últimamente se le ha atribuido el adjetivo de “el pupas”; y es que todas las desgracias habidas y por haber les han ocurrido (dos añitos en el infierno incluidos). Como bien dice Sabina, no da el tipo de hincha rapado y violento. En verdad, a mi me sobra de ahí el calificativo hincha, porque los rapados violentos que vemos por todos los campos son cualquier cosa menos hinchas de un club. Se escudan en el abrigo de la institución para poder entrar en acumulaciones masivas de gente en las que pueden dar rienda suelta a sus animaladas. El resultado poco les importa, siempre acaban haciendo lo mismo. 
"Para entender lo que pasa
hay que haber llorado dentro del Calderón,
que es mi propia casa, o del Metropolitano,
donde lloraba mi abuelo
con mi papá de la mano."
Comenzamos con un poquito de historia rojiblanca, más concretamente en sus feudos. Durante sus primeros años de historia, recordemos que originalmente se llamaba Atlético de Aviación, jugaban en el Metropolitano. Actualmente, aunque no por mucho tiempo, juegan en el Vicente Calderón frente al río Manzanares. En unos años también pasará a la historia, y la parroquia colchonera se trasladará al Estadio de la Peineta. Sí, ese estadio en el que se celebrarán los juegos de Madrid 20….(ponga usted un número). 

Ufarte, Kiko, Juninho, Ratón Ayala, Pantic, Heredia, Antic, Leivinha, Adelardo, Toni, Simeone, Griffa, Pereira, Peiró, Calleja, Ovejero rematando de cabeza,
Zapatones de Hortaleza,
Ben Barek y Caminero,
Paseo de los Melancólicos,
Manzanares, cuánto te quiero."
Como si se tratase del mismísimo Manolo Lama, Sabina comienza recitando nombres de varios futbolistas y/o entrenadores históricos del club. Como no podía ser de otra forma, la mayoría de ellos formaron parte de ese mítico doblete de 1996. Con Radomir Antic a la cabeza, Pantic poniendo la pelota donde quería, Simeone cortando el paso a todo el que rondaba el área atlética y Caminero llevando la batuta del equipo; consiguieron que Jesús Gil tocase el cielo con las manos ese año. Para los pocos duchos en temas futbolísticos, Zapatones de Hortaleza es el irrepetible Luis Aragonés. Un hombre que tiene su nombre escrito con letras de oro en la historia del Atlético de Madrid. Jugador, entrenador y entrenador/jugador. También quedarán para las hemerotecas sus discusiones públicas con Jesús Gil.
"No me pregunten por qué
los colores rojiblancos
van con mi forma de ser.
Ni merengues ni marrones
a mí me ponen las rayas
canallas de los colchones.
Mira si soy colchonero
que paso por Concha Espina como pasa un forastero.
Como los indios ocupas
que acampan con sus banderas
en la ribera del Pupas."
La vida de este club centenario siempre ha estado ligada a la del otro equipo de la capital, el Real Madrid. Es por eso, que Joaquín nos deja un par de recaditos a los merengues. Quizá en determinados casos, el antimadridismo que profesan los atléticos es desmedido, aunque en cierta parte lo entiendo; yo soy anticulé en el mismo grado de desmesura. Sin embargo con el Atlético no me pasa eso, es más, es un club que desde siempre me ha caído simpático. Supongo que tendrá mucho que ver la circunstancia que durante toda mi vida siempre he visto al Atlético palmar con el Real Madrid y mojarle la oreja al F.C. Barcelona. Esa es otra de las cosas tremendamente curiosas que ocurren con “los indios”. 
"Despejan el juego sucio,
un par de huevos de Lucio,
gambetas de Rubén Cano,
dos tetas de Gran Hermano
y el principito heredero,
corazoncito de colchonero."
Aunque nunca se ha manifestado públicamente, el Atlético de Madrid cuenta con un ilustre aficionado en este país. Se trata, de S.A.R. El Príncipe Don Felipe. También con esto se ha hecho alguna que otra broma, “el siempre ha sido de La-Leti”. Hay otros muchos personajes de nuestro país que son atléticos reconocidos, desde Torrente hasta Cayetano de Alba, pasando por José Tomás (llegó incluso a jugar en las categorías inferiores del club).
"Por la Intercontinental
pide la clase de tropa
otra Recopa en el bar.
Ni perdemos los papeles
ni cambio por mi Neptuno
tu pasarela Cibeles."
La Copa Intercontinental, otra de las cosas inexplicables que tiene el Atleti. Es el único club de la historia que cuenta con una Intercontinental en sus vitrinas sin haber conseguido la Copa de Europa. Esto se debe a que el campeón de ese año, el Bayern de Munich, se negó a viajar para disputar la final. Así que le correspondió ir al subcampeón, en este caso el Atlético de Madrid. También tenemos en el himno un recuerdo para la fuente donde los atléticos celebran sus títulos, Neptuno, situada a escasos metros de la fuente madridista por excelencia, La Cibeles. 
"Atlético de Aviación, que pasó,
un siglo de horas de vuelo,
dos años en el retrete
tras un doblete rozando el cielo,
volando hasta la buhardilla
jodido por las lesiones,
hundido en la alcantarilla.
 
 Acariciando balones,
infartando en la ribera del Manzanares los corazones."

Como ya he comentado antes, el Atlético de Madrid, lo era de Aviación en sus comienzos. Y dentro de su historia más negra, y reciente, está el dramático descenso a segunda división; categoría en la que pasó dos años. Como bien dice Sabina, a más de uno le habrá provocado un infarto este club tan peculiar. Esto es algo que tampoco escapó al ingenio de otra de sus campañas publicitarias. En ella salía un abuelete, contando todo lo que había ido dejando: el tabaco, el alcohol…pero el Atlético no podía dejarlo. 
"Qué manera de aguantar,
qué manera de crecer,
qué manera de vivir,
qué manera de soñar,
qué manera de aprender,
qué manera de sufrir,
qué manera de palmar,
qué manera de vencer,
qué manera de sentir.
Con cantera y sin dinero somos los primeros, ¡qué viva mi Atleti de Madrid!
"
Y por último, el estribillo que se ha hecho famoso de este himno. No me negaréis que es curioso cuanto menos, un himno en el que se diga “Qué manera de palmar”. Supongo que es algo que ha ido ligado desde siempre a ellos, al igual que sus líneas rojas y blancas. Han hecho de la derrota una forma de vida, pero, afortunadamente siempre hay una luz al final del túnel (no he dicho que sea blanca para que no se me ofendan). En unos días jugarán dos finales, y yo, honesta y sinceramente espero que las ganen. Pero, conociéndolos, tampoco me fiaría mucho, por eso he escrito esto antes de que las jueguen. 

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