Sabina y CIA III

Llevaba tiempo sin añadir entradas a esta sección que he llamado "Sabina y CIA" donde recojo todas aquellas canciones que Joaquín canta a dúo con otros artistas, bien sean las suyas o bien sean del otro artista. El otro día descubrí por casualidad una versión de uno de sus grandes temas "Una canción para la magdalena", y la verdad es que no me explico como no hay apenas registros de ella por internet ya  que es verdaderamente buena.

El artista invitado en esta ocasión vuelve a ser Pablo Milanés, no es la primera colaboración que Joaquín tiene con el cubano, pero para mí es una de las mejores. Yo conocía la versión que realizaron juntos de "La canción más hermosa del mundo", pero esta es mucho mejor porque también incluye un cambio sustancial en el acompañamiento musical. Pablo consigue llevar la letra de Joaquín a su terreno musical, y el resultado no puede ser mejor. Es por estas cosas que me posiciono a favor de las versiones, todo el mundo conoce esta canción y es de las más populares, pues estoy seguro que al escuchar esta versión pensarán que la han vuelto a descubrir.

El contraste de voces es enorme, por un lado la voz rota de Joaquín y por el otro la voz fina y melódica de Milanés. Juntas consiguen una armonía perfecta, y si a ello le sumamos el ritmo cubano que se le imprime a la canción obtenemos un regalo para nuestros oídos. Sobre la letra de la canción ya profundizaré en una entrada aparte, ya que merece un análisis concienzudo. Simplemente anotaré los dos versos más conocidos de la canción, "la más señora de todas las putas, la más puta de todas las señoras". Eso damas y caballeros, es Sabina.

Para terminar hablaré un poco sobre nuestro invitado, Pablo Milanés. Al igual que Sabina es compositor, cantante, guitarrista y cantautor. Desde siempre ha estado muy vinculado con el mundo de las artes y comprometido con las causas sociales. En el mundo de la música es una persona muy apreciada, prueba de ello son la infinidad de colaboraciones realizadas con otros artistas. De hecho la canción causante de esta entrada, aparece en un disco llamado "Pablo querido" donde realiza versiones con muchos artistas como Charly García, Fito Páez, Maná, Pancho Céspedes... .

Para mí es uno de los artistas cuya voz encaja perfectamente con cualquier otra y es capaz de darle un matiz muy especial a las canciones. Basta con echar un vistazo a su obra para comprobarlo. Por ello, no es casualidad que de las tres entradas con las que cuenta mi sección "Sabina y CIA", dos están protagonizadas por Milanés. Otro de los artistas con los que más estrecha ha sido su relación es Víctor Manuel, ya que juntos hicieron una gira y grabaron un disco titulado "En blanco y negro". Escucharlo provoca la misma sensación que ya he comentado, ves como las canciones que conoces de toda la vida renacen y alcanzan una dimensión aún mayor.


Y sin embargo


En el mundo de la música el tema por excelencia de multitud de temas es el amor, es el denominador común de la infinidad de estilos musicales que podemos encontrar. Resulta curioso comprobar como estilos tan diferentes, y a todas luces incompatibles tanto en términos de público al que van dirigidos como en pautas musicales; se ven inevitablemente relacionados por esa fuerza tan abstracta llamada amor. Esto provoca el sentir generalizado de decir, ya está todo escrito sobre el amor, no hay nada por descubrir. Lo cierto es que no le falta razón a esa argumentación, pero siempre resulta enormemente gratificante saber que todavía hay gente capaz de reinventarlo. Como no podía ser de otra forma, uno de esos elegidos se llama Joaquín y se apellida Sabina.

Aunque me resulte un tópico decirlo, esta canción se encuentra entre todas las selecciones de oro de cualquier sabinero. De hecho, al poco tiempo de descubrir a otra persona que comparte tu afinidad por el flaco, sale a relucir esta canción. A pesar de mi reticencia a marcar una canción como mi favorita, siempre nombro esta cuando se me realiza esa pregunta. Es uno de los puntos en común que tienen todos sus fans, a partir de esta canción ya se pueden tener otras afinidades, y es que su discografía es tan amplia y diversa que se pueden diferenciar varias“familias” dentro de sus seguidores.

Si tuviéramos un manual de canciones de amor, podríamos distinguir las canciones que se escriben para intentar conquistar a alguien, las del lamento por la ruptura de una relación, las del despecho por todo el daño pasado, las del intento de reconciliación tras haber cometido errores… . Y sin embargo, no se puede clasificar en ninguno de esos grupos, porque es única en su especie. Consigue explicar unas sensaciones muy comunes en las personas pero tremendamente difíciles de explicar y de comunicar. A pesar de esta rompedora novedad, mucha gente se ve reflejada en ella, ya sea en una situación o en otra de las que plantea.
“De sobra sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.”


Las grandes películas que son recordadas a lo largo de los años como obras maestras, se caracterizan por tener un arranque demoledor, de tal forma que consiguen maravillar al público desde el inicio, y de esta forma mantienen su atención durante todo el metraje de la misma. Encontrándonos ante una obra maestra, esta característica se ve cumplida con creces. Los primeros versos de la canción dicen lo que nunca nadie ha dicho antes, reinventa el concepto del amor dentro de las canciones tal y como he comentado. Es una sensación tremendamente extraña pero bastante común en las relaciones. Tener delante a una persona a la que de verdad quieres, y por la que serías capaz de cualquier cosa, pero ser incapaz de demostrárselo puntualmente con pequeños detalles es algo inexplicable pero cierto. Muchas veces no tenemos consciencia del daño que provocamos con los pequeños desprecios cubiertos de indiferencia que hacemos. Lo peor de todo, es que la otra persona si es consciente, y como consecuencia de ello sufre.

“Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos
sólo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.”


En este punto se pone sobre la mesa algo tan común como el arrepentimiento por lo no hecho, y el lamento en vano por lo que pudo haber sido. Por alguna extraña razón, el ser humano tiende a complicarse la vida y a tomar el camino más sinuoso en lugar de optar por lo más fácil y lo más gratificante para una relación. Lo peor de todo es que uno de los dos se encuentra esperando un gesto de amor, mientras el otro opta por torturarle haciendo lo que a todas luces se considera como incorrecto, y en muchos casos cruel. Lo peor de todo, es que todo esto se le volverá en su contra cuando se de cuenta de lo mal que actuó y se de cuenta de lo tremendamente complicado que resulta remendarlo. Yo lo considero como el efecto mariposa aplicado a la no-ciencia del amor, un pequeño gesto puede provocar unas consecuencias de dimensiones gigantescas en el futuro, tanto positivas como negativas.
“Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto
sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada.”

Se suele decir que no se valora lo que se tiene hasta que se pierde, y no puede ser más acertada la afirmación. En general, estamos demasiado bien acostumbrados a tener personas alrededor que realizan tareas valiosísimas para nosotros, pero que por cotidianas tendemos a infravalorarlas. Yo creo que estas cositas son las principales responsables de las depresiones amorosas. En cuanto faltan unos cuantos engranajes, por pequeños que sean, en la maquinaria de nuestra vida todo el sistema se viene abajo. Y lo peor de todo, es que por ser tan pequeños a la vista humana, nos resulta tremendamente difícil encontrarlos y repararlos.
“Y me envenenan los besos que voy dando
y, sin embargo, cuando
duermo sin ti contigo sueño,
y con todas si duermes a mi lado,
y si te vas me voy por los tejados
como un gato sin dueño
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.”


En la actualidad todo está automatizado, todo está regido por una serie de patrones muy estrictos y todos estamos gobernados por una serie de normas que debemos cumplir. Sin embargo, hasta la persona más cuadriculada, fría y calculadora se puede ver desbordada en cualquier momento por el veneno de los besos que Joaquín refleja en este fragmento. Esa fuerza todavía no ha podido ser descompuesta en ningún diagrama de ningún físico, de hecho no es perceptible para dicha ciencia. Sin embargo, resulta curioso comprobar como la fuerza más poderosa de todas está fuera de cualquier tipo de control o estudio. Además de no ser parametrizable, es imprevisible e irracional. Estos adjetivos quedan perfectamente reflejados en la canción cuando Sabina afirma que cuando duermo sin ti contigo sueño y con todas si duermes a mi lado. 
“No debería contarlo y, sin embargo,
cuando pido la llave de un hotel
y a media noche encargo
un buen champán francés
y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor,
nunca contigo,
bien sabes lo que digo.”

Muchas veces nos sentimos más atraídos por una persona cuando nos lo pone difícil, cuando nos coloca muchas trabas en el camino. Esto es extensible a otros ámbitos, una victoria sufrida siempre se disfruta y es recordada mucho más que un paseo triunfal. La necesidad agudiza el ingenio, y el estar constantemente en tensión, sabiendo que debes sacar tus mejores armas para conseguir tu objetivo, el no poder bajar la guardia, es algo motivante. También se corre el riesgo de romper la cuerda por haberla tensado demasiado. Por eso mismo, veo esta canción como un intento de atar de nuevo esa cuerda, de agachar la cabeza con la dignidad y entereza suficiente como para reconocer todos tus tropiezos; pero confesando que eres así, ni bueno ni malo, ni arrepentido ni encantado de tus hazañas.
“Y cuando vuelves hay fiesta
en la cocina
y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes al café del desayuno
vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio
el pan de cada día.”


Normalmente los reencuentros en este tipo de relaciones son ambiguos, antagónicos. Por un lado tenemos la tremenda alegría por estar con alguien muy especial para ti, por sentirte a gusto, por estar feliz. Pero en este cóctel explosivo siempre aparecen los reproches, las riñas, las disputas por todos los sinsentidos que se producen en la relación.

Podríamos resumir el objetivo de la canción brevemente de la siguiente manera: así soy yo, estos son mis defectos y mis virtudes; tengo la entereza suficiente para reconocer los fallos y disculparme por ellos, y además el valor de no hacer la falsa promesa de que nunca jamás te volveré a fallar.

Esta es sin duda alguna una de las canciones que mejor retratan el estilo de Joaquín Sabina, así como una de las más complicadas de explicar. Normalmente en las relaciones lo que se pide es sinceridad. Pues bien, esta canción es peligrosamente sincera.


Sabina versionado V


Seguramente muchos de vosotros habréis escuchado varias veces el nuevo single de Joaquín, Tiramisú de Limón, en donde aparecen como artistas invitados los Pereza. En mi opinión es una buena mezcla, los añado a la lista de compatibles con Joaquín (muchos de ellos ya han aparecido en esta sección, “Sabina versionado”). Quizá tenga algo que ver que los dos cuenten con “princesas” dentro de su repertorio…

Investigando un poco descubrí que ésta no era la primera relación que se establece entre ellos. Anteriormente ya habían hecho una versión de una de las canciones de Joaquín, concretamente de “El caso de la Rubia Platino”. Dicha grabación se incluye en un disco de versiones llamado “Mamá, voy a ser una rock and roll star” que Rubén y Leiva realizaron para ser entregado a la entrada de sus conciertos.

Pereza es un grupo relativamente nuevo en el mundo de la música, pero ya han conseguido algo muy valioso y complicado a la vez, marcar un estilo propio. La prueba irrefutable de ese logro es la situación que se produce al escuchar un par de acordes de sus canciones, en seguida dices…es de Pereza. Un amigo mío comentaba esto a modo de crítica, acusándoles de ceñirse demasiado a un patrón en cuanto a sus melodías, yo no lo veo así, para mí esa similitud es precisamente su sello de autor y marca de calidad. También han sabido compatibilizar el ser comerciales con una elaboración bastante cuidada de sus letras, algo que en mi opinión le falta a otros grupos de éxito, hacen melodías muy buenas y pegadizas pero sus letras suelen ser bastante sencillitas.

También han demostrado calar hondo en el mundo de la música, prueba de ello son las numerosas colaboraciones que han realizado con otros autores o las diversas versiones que han realizado de otras obras, como es este caso. En cuanto a las versiones, hay opiniones muy variopintas. Hay gente que las detesta y las ve como una afrenta hacia su creador original, no es mi caso. Cuando un diseñador de moda crea vestidos no lo hace con el objetivo de que únicamente lo porte una modelo, lo que quiere es ver como sienta en diferentes cuerpos, cada uno de ellos otorgándoles un matiz propio. Lo mismo ocurre con las canciones, es una forma de reinventarlas, de volver a descubrirlas en otra voz, en otra guitarra, en otro tono. Para mí una versión no debe limitarse a intentar imitar al artista original, para eso ya teníamos a Bertín Osborne y su Lluvia de Estrellas. Lo interesante de una versión es introducirle algunos cambios que, sin estropear la esencia de la misma, le de otro aire.


Un ejemplo de lo que acabo de exponer es esta canción. Basta con escuchar la canción original del disco 19 días y 500 noches y ésta. Aquí aparece ese sello del que os hablaba, la marca de Pereza; cambiando el ritmo de la canción en ciertos momentos e incluso recortando la letra al final. No entro en cuál es mejor y en cual es peor. Pero para mí siempre será mejor tener más registros musicales de esas canciones que me gustan. Evidentemente no se pueden dejar en manos de cualquiera, pero es que, señores, estamos hablando de Pereza.


Tiramisú de Limón


Por fin llegó, después de cuatro años sin canciones nuevas del flaco ya fluye por infinidad de reproductores multimedia el mejor postre que podíamos tener, Tiramisú de Limón. Aunque ya se sabía desde hace un tiempo que el nuevo disco estaba a punto, no por ello deja de ser menos emocionante. Ese momento en el que tienes delante el archivo mp3 ,y te entra un cosquilleo por la espalda en el instante de acercar el puntero del ratón al botón del play. Ese cosquilleo se transforma en nerviosismo cuando suenan los primeros acordes y estás esperando que la voz de Joaquín irrumpa en cualquier momento. Esto se vio acentuado en mi caso ya que, atendiendo a las noticias oficiales u oficiosas, no sería hasta el día de Santa Teresa, 15 de Octubre, cuando iba a ser lanzado al gran público. Sin embargo el parto se adelantó cinco días, y el niño la verdad es que tiene muy buena pinta.

Con este tiramisú Sabina nos ha sorprendido una vez más, y es que ha contado con la colaboración de Pereza. Un grupo nuevo si lo comparamos con él, pero con el que creo que guarda algunas similitudes que los hacen más que compatibles. En cierto modo me recuerda a la relación que mantuvo con Los Rodríguez, y es una de las pruebas de que la longevidad de Joaquín no es casualidad y que su legado perdurará durante mucho tiempo. Resulta curioso ver como dentro de su público podemos encontrar desde preadolescentes hasta prejubilados, así como la gran diversidad que hay en sus colaboraciones desde Javier Krahe hasta los propios Pereza.

Aunque pueda resultar un poco precipitado voy a empezar a desglosar un poco la canción, la emoción de recibir un regalo como este me impide pensar en otro tema por el momento. En conjunto me recuerda un poco, salvando las distancias evidentemente, a Princesa o a Barbi Superestar. Pienso que ha vuelto el Sabina que describe de manera impecable a esas mujeres que pasan por la vida, haciendo retratos anónimos a los que todos les podemos poner nombre y apellidos en algún momento. Los primeros versos, los más esperados sin duda de la canción no defraudan en absoluto; es Sabina en estado puro.
“Hice un solo desafinado
con las cenizas del amor.
Las verbenas del pasado
gangrenan el corazón”.
La primera referencia que nos encontramos son los resquicios del pasado, los restos de algo que ya se quemó, ya se acabó. Sin embargo después de toda hoguera siempre quedan las cenizas, para recordarnos lo que allí sucedió. En ciertas ocasiones cuando nos vienen a la memoria los grandes momentos pasados con alguien, nos provocan una tristeza mayor que cuando recordamos alguna desgracia. Resulta paradójico pero es cierto, un mal final puede estropearlo todo.

“Acórtate la falda nueva,
despiértate al oscurecer,
túmbate al sol cuando llueva,
no desordenes mi taller”
A continuación se encadenan una serie de consejos paradójicos e irónicos que se lanzan contra esa mujer que te dejó pero no terminas de olvidar. Muchas veces deseas no volver a verla, pero siempre te gusta saber de ella; y por qué negarlo también te puedes alegrar de la desgracia ajena en ciertos casos. Sin embargo tienes miedo de que te vuelva a descolocar la vida una vez que la has rehecho, temes que te desordene el taller que con tanto mimo has conseguido volver a montar.
“Tiramisú de limón,
helado de aguardiente,
muñequita de salón,
tanguita de serpiente”
Pero todo reproche tiene su contrapartida en forma de halago, así es como ocurre en la canción. De vez en cuando hay que tirar de honestidad y no se pueden negar las evidencias, por muy feas que sean las cosas que te hizo nunca dejará de ser irresistible a los ojos de cualquier mortal. Todo el mundo dice que la belleza está en el interior, pero siempre esperamos que sea otro el que lo demuestre. Siempre nos resultará apetecible un helado, siempre nos entrará por los ojos, aunque sea de aguardiente y tras tomarlo empecemos a sufrir sus efectos secundarios. De esos efectos secundarios que tienen ciertas relaciones nos habla Joaquín a continuación.
“De madrugada y por la puerta de servicios,
me pasabas el hachís.
Al borde del precipicio,
jugábamos a Thelma y Louise.”
Todos tenemos algún amigo que en algún momento cambió radicalmente por culpa de una mujer, y no hizo caso de los consejos de nadie hasta que se vio al borde del precipicio. Es una situación en la que los juicios tienden a ser tremendamente subjetivos pero cuyas consecuencias son bastante comunes, ya se sabe, la tendencia que tenemos los hombres a tropezarnos muchas veces con la misma piedra.
“Pero esta noche estrena libertad un preso,
desde que ya no eres mi juez.
Tu vudú ya pincha en hueso,
tu saque se enredó en  mi red.”
Los dos primeros versos son de esos que remarcas de sus canciones, y es que refleja verdades como puños dándoles un matiz único. Al finalizar una relación, se producen sensaciones encontradas, por un lado la tristeza de lo perdido, y por otro la euforia de sentirte libre y orgulloso de volver a colgar el cartel de libre. En las relaciones tormentosas el final suele provocar que de repente abras los ojos y veas desde otra perspectiva todo lo que ha pasado. Puedes lamentarte por ello, pero muchas veces lo más ventajoso es alegrarte porque ya nunca más volverá a pasar, que tu muñequito de vudú no volverá a ser pinchado.
“Donde crees que vas,
quien te parece que soy.
No mires atrás,
que ya no estoy.”
La canción termina con la sucesión de varios fragmentos como el anterior introduciéndole pequeñas variaciones. Pero en esencia viene a decir que ha escarmentado, que no volverá a caer en las zarpas de esa mujer. Suele pasar que conscientes de su poder y seguras de tenernos en la palma su mano, regresan en nuestra búsqueda cuando les conviene. Pues bien, aquí se planta, le dice guapa c’est fini.

A partir de este punto es cuando la canción adquiere su tinte más “perezoso”, ya que empieza a tomar el ritmo característico de las obras de Rubén y Leiva. Para mi es una grata sorpresa, ya que Joaquín sigue innovando tras cientos de canciones y decenas de discos. La verdad es que se tomó al pie de la letra el verso de “El Joven aprendiz de pintor” donde afirmaba “¿Y qué decir del crítico que indignado me acusa
de jugar demasiado a la ruleta rusa? Si no hubiera arriesgado tal vez me acusaría de quedarme colgado en calle Melancolía”. Yo voto porque siga arriesgando, y que lo siga haciendo igual de bien.


Violetas para Violeta


Estamos ante una de esas canciones que, me atrevo a decir, muy poca gente conoce de Sabina; de hecho yo la descubrí hace muy poco tiempo. Se trata de Violetas para Violeta, y he decido ponerla en este momento porque hace unos días murió una cantante argentina llamada Mercedes Sosa que la interpretó a dúo con Joaquín. La canción es a su vez un homenaje a otra cantautora sudamericana, Violeta Parra.

A modo de homenaje, me gustaría hablar un poco de Mercedes Sosa, aunque debo confesar que apenas la conocía hasta que encontré esta canción. “La negra Sosa” está considerada como una de las principales cantantes de Argentina, y tocó palos tan diferentes entre sí como el tango, el pop y el rock. Sus inicios musicales estuvieron muy centrados en la música folklórica argentina. Poco después lanzó, junto con su esposo,  el Movimiento del Nuevo Cancionero, con el que venció a muchos prejuicios artísticos, culturales e ideológicos.

Su consagración y posterior éxito tuvo lugar entre los años 1965 y 1975. Sin embargo a partir de esa época la situación política de Sudamérica se volvió en su contra, por un lado Pinochet dio un golpe de estado en 1973, y por otro en su Argentina natal lo dio Videla en 1976. Mercedes se había declarado simpatizante de Perón, y estaba afiliada al partido comunista, por lo que fue incluida en las listas negras del gobierno rápidamente.

Pese a ello siguió en el país hasta que en 1978 en un concierto en La Plata fue cacheada y detenida en el propio escenario, además el público asistente fue arrestado. Finalmente se exilió en 1979 y vivió en París y Madrid. Volvió al país en 1982, a pesar de que la dictadura aún seguí vigente, por lo que tuvo que volver a exiliarse para regresar definitivamente en 1984.


Ya en la década de los 90 se consagró como una gran artista a nivel internacional y fue conocida como “la voz de América”. Su último trabajo se llama Cantora y es una recopilación donde podemos encontrar 34 dúos con diversos artistas, entre los que se encuentra Sabina y esta canción. Finalmente falleció el 28 de Septiembre de 2009 a la edad de 74 años.

Como ya he comentado, esta canción está dedicada a la cantautora chilena Violeta Parra. Al empezar a escribir la entrada comentaba que esta canción era muy poco conocida, pues bien, acabo de ver el listado de las canciones del nuevo disco de Sabina, y aparece como bonus track esta canción; por lo tanto va a dejar de ser semi-desconocida.
“La página de sucesos
del Mercurio y la Estafeta
entre dietas para obesos,
chismes y falsos profetas,
confirmaba que sin besos
se marchitan las violetas”.
El inicio de la canción es muy literario, ya que para transmitir la noticia de la muerte de Violeta Parra utiliza la figura del periódico y el juego de palabras que le permite realizar el nombre de la chilena. La verdad es que para narrar los sucesos de la vida de un artista no hay otra forma mejor que tirar del propio arte.
“Maldigo del alto cielo,
que nos expropió su canto,
sus décimas, su pañuelo,
su quinchamalí, su llanto,
viola de chicha y pomelo,
cacerolas del espanto”

Siempre se suele decir que se mueren los mejores, y es lo que Joaquín nos quiere recordar en este fragmento. Además hace un recorrido por todos aquellos elementos que caracterizaban a Violeta Parra. Esta canción cuenta con un vocabulario bastante especial ya que usa multitud de términos propios de Chile, algo muy utilizado en otras canciones de Sabina; por ejemplo en Dieguitos y Mafaldas podemos encontrar una gran cantidad de términos argentinos.
“Lo dijo Violeta Parra,
hermana de Nicanor,
por suerte tengo guitarra
y sin presumir de voz,
si me invitan a una farra
cuenten con mi corazón.”
La frase que aparece en este fragmento, perteneciente a la propia Violeta tal y como nos dice Sabina; es perfectamente aplicable a él. Mucha gente que conoce a Sabina de una forma muy ligera siempre te dicen lo mismo, siempre critican el estado de sus cuerdas vocales. Yo lo considero muy meritorio, ya que si alguien es capaz de triunfar en el mundo de la música adoleciendo problemas en su instrumento principal, que es la voz; se debe a que realmente es muy bueno. No voy a negar que a Sabina se le ha ido empeorando la voz progresivamente, pero podemos estar tranquilos porque su arte ha ido creciendo cada vez más. Sin embargo cualquier otro cantante que tenga una voz exquisita siempre dependerá de que alguien le escriba buenas canciones, y eso nunca se puede asegurar. Pienso que los Sabineros en este sentido estamos asegurados de por vida.
“Más sola que una maleta,
olvidada en la Gran Vía,
desde que se fue Violeta
enlutando la poesía,
se ensañan con los poetas
las faltas de ortografía”
Este es otro de los fragmentos que me gustan especialmente de esta canción, ya que expresa de una forma brillante el vacío que queda cuando un artista de los grandes nos deja. Es como si todos nos quedáramos huérfanos y desvalidos, especialmente para los “compañeros de profesión” que sienten haber perdido el referente que les servía de guía para sus creaciones. La última frase es genial, que las faltas de ortografía se ensañen con los poetas es poco menos que la puntilla para el arte de la literatura.


Pongamos que hablo de Madrid

Ayer todo el mundo era madrileño, ayer todo el mundo sentía que era su ciudad la que estaba a las puertas de organizar unos Juegos Olímpicos, ayer todo el mundo tenía una corazonada. Hasta los más escépticos y pesimistas tuvieron durante unas horas un cosquilleo en la tripa esperando que el sobre de los anillos dictaminara quien iba a ser la ciudad elegida. Y todo el mundo sin excepción, vio como su corazonada se transformaba en infarto, en paro cardíaco o en arritmia... .

No voy a esgrimir aquí las muchas razones por las que Madrid se merecía estos juegos, éstos y los del 2012; para ello basta con mirar las propuestas de cada ciudad y comparar. La capital de España, centró gran parte de su propaganda en el corazón, en la esperanza (siendo el verde el color predominante en la delegación) en la fe...pero la mayor parte de las decisiones de gran calado dejan el corazón en un segundo plano, la política no entiende de sentimientos.

Hoy todas las ilusiones se han transformado en decepciones y desencantos, es por eso que Madrid se merece un regalo. Joaquín Sabina como madrileño de adopción, al igual que muchísimos habitantes más de allí, ya se lo hizo hace años con esta canción "Pongamos que hablo de Madrid". Para mí es una de las mejores que ha hecho nunca, no puedo decir la mejor porque de sobra sabéis que soy reacio a señalar una  única canción suya como la mejor. Desde que empecé el blog siempre tuve en mente que cuando pusiera sobre la mesa canciones en las que la mayoría de sabineros coinciden al señalarlas como "selectas" debería ser bien por una razón o motivo importante, resumiendo, querría aprovecharlas bien. Pienso que no hay mejor momento para mostrar esta canción, aunque más que canción yo la llamaría himno no oficial.


"Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid"


Lo primero que hace Joaquín es situarla geográficamente, basta coger un mapa para darse cuenta de que Madrid es un cruce de caminos. Estar situada en el centro del país la hace ser cercana para cualquier punto del mismo, consigue que acceder a ella sea muy sencillo. Se acostumbra a decir que en Madrid tienes de todo, pero hay algo esencial que le falta, el mar. Sin embargo basta con tomar la autovía del Mediterráneo para encontrarlo, además siempre se achacan los atascos en las autovías a los madrileños que van en busca de la costa. Por otro lado, podemos considerar la ribera del Manzanares como su paseo marítimo particular.

"Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid"

Mucho se habla del sueño americano, de todas esas personas que viajan hacía allí buscando satisfacer todas sus expectativas o incluso para ver cumplidos sus sueños. Algo similar ocurre con Madrid, infinidad de personas se dirigen hacia la capital con poco que perder y mucho que ganar, y es que es la ciudad de las oportunidades. Tan fría y deshumanizada como puede ser toda gran urbe, es sin embargo la que más facilita que todos tus deseos puedan cumplirse, aunque viajen en ascensores. Una ciudad inmensa en la que parece que ya no cabe nadie más, pero que no para de crecer y de acoger a nuevos "madrileños", porque como dijo Sabina en alguna ocasión, te sientes madrileño en cuanto pones un pie en Atocha. Tampoco voy a negar que es una ciudad absorbente y agotadora, y como tal te cobra un peaje en forma de vida, vida que te vas dejando por sus rincones.

"Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra
pongamos que hablo de Madrid"


Teniendo en cuenta que esta canción la escribió Joaquín a principios de los 80, resulta sorprendente ver como sigue teniendo vigencia, o incluso se podría pensar que fue como una profecía. Nadie podrá negarme que cada vez los niños van perdiendo la inocencia mucho más rápido y van quemando etapas a un ritmo vertiginoso. Es por eso que la frase "las niñas ya no quieren ser princesas" es incontestable, basta con echar un vistazo a las parrillas televisivas. Antes las niñas tenían veían a las princesas Disney y soñaban ser como ellas, ahora a quien ven es a Belén Esteban...

"Los pájaros visitan al psiquiatra
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte pasa en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid

El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid"


Como ya he comentado, Madrid es una ciudad muy grande y cada vez más, y eso suele estar enfrentado en muchas ocasiones con la naturaleza, la belleza de las cosas simples, la humanidad... .La figura del metro es seguramente la que mejor retrata a la ciudad de Madrid. Se trata de una impresionante obra de ingeniería humana, da un servicio de valor incalculable a sus habitantes, y es objeto de todo tipo de críticas, quejas, así como fuente de inspiración para muchos poetas o generador inagotable de anécdotas para sus usuarios. Es el mejor retrato que se puede hacer de "la vida en Madrid", simplemente con echar un vistazo a la gente que viaja por sus vías puedes imaginar lo que te encontrarás al salir del subsuelo.


"Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al Sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid"


Normalmente hay mucha gente que intenta escapar de Madrid para poder disfrutar de la tranquilidad,  contemplar las estrellas, respirar aire puro o caminar tranquilamente. Existe una especie de camino de ida y vuelta, el de ida ya lo he explicado antes, la búsqueda de las oportunidades, de conseguir un trabajo y en definitiva un modo de vida. Una vez conseguido todo esto, no es nada extraño ver como esas mismas personas retornan a sus lugares de origen cansados de tanto dejarse la vida por los rincones de Madrid. Tampoco voy a negar que muchos de ellos se quejan de lo complicada que es la vida de Madrid, pero son incapaces de aguantar mucho tiempo fuera de ella, sin duda alguna esta ciudad mantiene una relación de amor-odio con infinidad de personas. Esa ambigüedad también se vio reflejada en esta canción, ya que originalmente acababa con la estrofa que os acabo de poner, lo que me daría la razón en mi primer argumento. No obstante, Sabina decidió cambiarla por esta otra, que me da la razón en el segundo argumento.

"Cuando la muerte venga a visitarme,
no me despiertes déjame dormir,
aquí he vivido aquí quiero quedarme,
pongamos que hablo de Madrid"

Por último me gustaría aclarar una cosa. He oído en muchas ocasiones a gente decir absolutamente convencida que esta canción era de Antonio Flores. Eso es rotundamente falso, si que es verdad que Antonio fue el primero en popularizarla con una versión mucho más rock que la de Joaquín. La letra es de Sabina y la melodía de Antonio Sánchez, para comprobarlo de viva voz de Joaquín basta con oir la grabación de esta canción en La Mandrágora. Bueno con esto culmino mi pequeña aportación para Madrid, y espero poder añadirle entre sus muchos calificativos el de ciudad olímpica.


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