Y sin embargo


En el mundo de la música el tema por excelencia de multitud de temas es el amor, es el denominador común de la infinidad de estilos musicales que podemos encontrar. Resulta curioso comprobar como estilos tan diferentes, y a todas luces incompatibles tanto en términos de público al que van dirigidos como en pautas musicales; se ven inevitablemente relacionados por esa fuerza tan abstracta llamada amor. Esto provoca el sentir generalizado de decir, ya está todo escrito sobre el amor, no hay nada por descubrir. Lo cierto es que no le falta razón a esa argumentación, pero siempre resulta enormemente gratificante saber que todavía hay gente capaz de reinventarlo. Como no podía ser de otra forma, uno de esos elegidos se llama Joaquín y se apellida Sabina.

Aunque me resulte un tópico decirlo, esta canción se encuentra entre todas las selecciones de oro de cualquier sabinero. De hecho, al poco tiempo de descubrir a otra persona que comparte tu afinidad por el flaco, sale a relucir esta canción. A pesar de mi reticencia a marcar una canción como mi favorita, siempre nombro esta cuando se me realiza esa pregunta. Es uno de los puntos en común que tienen todos sus fans, a partir de esta canción ya se pueden tener otras afinidades, y es que su discografía es tan amplia y diversa que se pueden diferenciar varias“familias” dentro de sus seguidores.

Si tuviéramos un manual de canciones de amor, podríamos distinguir las canciones que se escriben para intentar conquistar a alguien, las del lamento por la ruptura de una relación, las del despecho por todo el daño pasado, las del intento de reconciliación tras haber cometido errores… . Y sin embargo, no se puede clasificar en ninguno de esos grupos, porque es única en su especie. Consigue explicar unas sensaciones muy comunes en las personas pero tremendamente difíciles de explicar y de comunicar. A pesar de esta rompedora novedad, mucha gente se ve reflejada en ella, ya sea en una situación o en otra de las que plantea.
“De sobra sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.”


Las grandes películas que son recordadas a lo largo de los años como obras maestras, se caracterizan por tener un arranque demoledor, de tal forma que consiguen maravillar al público desde el inicio, y de esta forma mantienen su atención durante todo el metraje de la misma. Encontrándonos ante una obra maestra, esta característica se ve cumplida con creces. Los primeros versos de la canción dicen lo que nunca nadie ha dicho antes, reinventa el concepto del amor dentro de las canciones tal y como he comentado. Es una sensación tremendamente extraña pero bastante común en las relaciones. Tener delante a una persona a la que de verdad quieres, y por la que serías capaz de cualquier cosa, pero ser incapaz de demostrárselo puntualmente con pequeños detalles es algo inexplicable pero cierto. Muchas veces no tenemos consciencia del daño que provocamos con los pequeños desprecios cubiertos de indiferencia que hacemos. Lo peor de todo, es que la otra persona si es consciente, y como consecuencia de ello sufre.

“Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos
sólo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.”


En este punto se pone sobre la mesa algo tan común como el arrepentimiento por lo no hecho, y el lamento en vano por lo que pudo haber sido. Por alguna extraña razón, el ser humano tiende a complicarse la vida y a tomar el camino más sinuoso en lugar de optar por lo más fácil y lo más gratificante para una relación. Lo peor de todo es que uno de los dos se encuentra esperando un gesto de amor, mientras el otro opta por torturarle haciendo lo que a todas luces se considera como incorrecto, y en muchos casos cruel. Lo peor de todo, es que todo esto se le volverá en su contra cuando se de cuenta de lo mal que actuó y se de cuenta de lo tremendamente complicado que resulta remendarlo. Yo lo considero como el efecto mariposa aplicado a la no-ciencia del amor, un pequeño gesto puede provocar unas consecuencias de dimensiones gigantescas en el futuro, tanto positivas como negativas.
“Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto
sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada.”

Se suele decir que no se valora lo que se tiene hasta que se pierde, y no puede ser más acertada la afirmación. En general, estamos demasiado bien acostumbrados a tener personas alrededor que realizan tareas valiosísimas para nosotros, pero que por cotidianas tendemos a infravalorarlas. Yo creo que estas cositas son las principales responsables de las depresiones amorosas. En cuanto faltan unos cuantos engranajes, por pequeños que sean, en la maquinaria de nuestra vida todo el sistema se viene abajo. Y lo peor de todo, es que por ser tan pequeños a la vista humana, nos resulta tremendamente difícil encontrarlos y repararlos.
“Y me envenenan los besos que voy dando
y, sin embargo, cuando
duermo sin ti contigo sueño,
y con todas si duermes a mi lado,
y si te vas me voy por los tejados
como un gato sin dueño
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.”


En la actualidad todo está automatizado, todo está regido por una serie de patrones muy estrictos y todos estamos gobernados por una serie de normas que debemos cumplir. Sin embargo, hasta la persona más cuadriculada, fría y calculadora se puede ver desbordada en cualquier momento por el veneno de los besos que Joaquín refleja en este fragmento. Esa fuerza todavía no ha podido ser descompuesta en ningún diagrama de ningún físico, de hecho no es perceptible para dicha ciencia. Sin embargo, resulta curioso comprobar como la fuerza más poderosa de todas está fuera de cualquier tipo de control o estudio. Además de no ser parametrizable, es imprevisible e irracional. Estos adjetivos quedan perfectamente reflejados en la canción cuando Sabina afirma que cuando duermo sin ti contigo sueño y con todas si duermes a mi lado. 
“No debería contarlo y, sin embargo,
cuando pido la llave de un hotel
y a media noche encargo
un buen champán francés
y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor,
nunca contigo,
bien sabes lo que digo.”

Muchas veces nos sentimos más atraídos por una persona cuando nos lo pone difícil, cuando nos coloca muchas trabas en el camino. Esto es extensible a otros ámbitos, una victoria sufrida siempre se disfruta y es recordada mucho más que un paseo triunfal. La necesidad agudiza el ingenio, y el estar constantemente en tensión, sabiendo que debes sacar tus mejores armas para conseguir tu objetivo, el no poder bajar la guardia, es algo motivante. También se corre el riesgo de romper la cuerda por haberla tensado demasiado. Por eso mismo, veo esta canción como un intento de atar de nuevo esa cuerda, de agachar la cabeza con la dignidad y entereza suficiente como para reconocer todos tus tropiezos; pero confesando que eres así, ni bueno ni malo, ni arrepentido ni encantado de tus hazañas.
“Y cuando vuelves hay fiesta
en la cocina
y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes al café del desayuno
vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio
el pan de cada día.”


Normalmente los reencuentros en este tipo de relaciones son ambiguos, antagónicos. Por un lado tenemos la tremenda alegría por estar con alguien muy especial para ti, por sentirte a gusto, por estar feliz. Pero en este cóctel explosivo siempre aparecen los reproches, las riñas, las disputas por todos los sinsentidos que se producen en la relación.

Podríamos resumir el objetivo de la canción brevemente de la siguiente manera: así soy yo, estos son mis defectos y mis virtudes; tengo la entereza suficiente para reconocer los fallos y disculparme por ellos, y además el valor de no hacer la falsa promesa de que nunca jamás te volveré a fallar.

Esta es sin duda alguna una de las canciones que mejor retratan el estilo de Joaquín Sabina, así como una de las más complicadas de explicar. Normalmente en las relaciones lo que se pide es sinceridad. Pues bien, esta canción es peligrosamente sincera.


5 comentarios:

La chica de la farmacia dijo...

=) Llegué por causa del destino, y no puedo despegarme de este blog. Realmente escribes delicioso. Cada palabra que mencionas en esta entrada es así, no pudiste decirlo mejor.

¡Gracias! De tu mano seguiré nadando en el mundo del Flaco.

Balovega dijo...

Hola..

Me cantanta tu casa, suelo venir a leer.. No suelo comentar.. pero me encanta venir a verme.. Hoy hago una excepción, pero tengo que irme a dormir ya...

Un besote de dulces sueños y miles de gracias.

Anónimo dijo...

Lleva el maestro años buscando componer La Canción Más Hermosa del Mundo, y creo que con ésta dió en la diana, es la mejor canción de amor-desamor, que jamás escuché. Saludos a todos los Sabineros y a David Saavedra.

César Rodríguez

Anónimo dijo...

muy bueno, gracias

Anónimo dijo...

Esta muy original tu blog... una vez en youtube lei a alguien, que segun decia estaba entrenado para interpretar textos literios, interpretar la cancion Princesa de Sabina, y nunca habia leido tantas tonterias... eso porque soy de la opinion que las cosas sencillas, sin complicaciones, son las mas dificiles, y aunque algunas canciones del flaco se antojan muy complicadas, su trasfondo es simple, la historia es simple, lo que la poesia de sabina las lleva mas alla... esta cancion es una muestra, y mi punto es que creo que te complicaste un poco al explicarla, su letra lo dice todo, es genial, y no hay que darle muchas vueltas.

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